viernes, 4 de octubre de 2013

Vilhelm Hammershøi (1864-1916)

La entrada de hoy es fruto del último trabajo que hice para la universidad, he disfrutado muchísimo haciéndolo y me apetecía compartirlo, así que próximamente irán apareciendo por aquí varias entradas sobre el tema (ya publiqué hace un par de meses un pequeño adelanto sobre Svend, el hermano del pintor del que hoy hablamos, que podéis leer aquí). Es una entrada larga, sí, pero es que acortarla más me parecía quitar cosas importantes. Espero que disfrutéis de este maravilloso, y desgraciadamente poco conocido, pintor.

 Vida

“Hammershøi no es alguien de quien uno deba hablar rápido. Su trabajo es largo y lento, y cualquiera sea el momento en que uno lo aprehende, ofrecerá plenas razones para hablar de qué es lo importante y esencial en el arte.” Rainer Maria Rilke, 1905.

“Después de haber visto y hablado con este hombre sólo un par de minutos, uno tiene la profunda sensación de que su singular y extraordinario arte, silencioso, reluciente, melancólico arte, no se basa en teorías o especulaciones, sino que ha crecido de un temperamento profundo y una tierra peculiar.” Un periodista, sobre Hammershøi, 1907.

Vilhelm Hammershøi fue un pintor danés nacido el 15 de mayo de 1864 en Copenhague y fallecido el 13 de febrero de 1916, tras una larga enfermedad, en la misma ciudad.   

Hijo de Christian Hammershøi, un comerciante adinerado, y su esposa Frederikke. Debido a su talento, con tan sólo ocho años empezó a recibir clases de dibujo y pintura. En 1879 entra en la Real Academia Danesa de Bellas Artes de Cophenague, y entre 1883 y 1885 estudia en la Escuela de Estudios Libres, que había abierto el año anterior como oposición al conservadurismo de la Academia, allí tiene como maestro a Peder Severin Krøyer. Pese al anticonservadurismo de la Escuela, el estilo del joven Hammershøi desconcertaba a sus maestros, de Peder Severin Krøyer se dice que comparó sus obras con “mantequilla a la luz de la luna” o “fetos en alcohol”, pese a estas duras críticas, dijo a otro de los maestros de la escuela que “tengo un alumno que pinta de un modo verdaderamente extraño. No le comprendo, pero creo que llegará a ser importante y trato de no influir en él”.

En 1885, debuta con Retrato de una joven en la Exposición de Primavera de Charlottenbotrg –la obra presentada debía tratarse de un retrato femenino, de tres cuartos, de tamaño natural–, es además su primera obra de grandes dimensiones, pese a lo que ya anticipa los principales rasgos de la pintura que le será característica. Hammershøi no ganó el premio, pero causó tal impacto que un grupo de cuarenta y un artistas asociados con la Escuela de Estudios Libres firmó una carta dirigida a la Academia en protesta por la decisión de no otorgarle la victoria. Karl Madsen, crítico y amigo de Hammershøi, escribió que “con este retrato ha desafiado al público en general y al método del arte académico y ha puesto su concepción de lo artístico y de la belleza tan inequívocamente a la vista como nadie lo había hecho en este país”. 

Joven cosiendo, la hermana del artista, 1887, óleo sobre lienzo
 Otra obra, Joven cosiendo, es rechazada en la edición de 1888 de la misma exposición, pero obtiene el tercer premio en la Exposición Mundial de París. El rechazo en Copenhague le lleva a participar en la organización del Salón Libre en 1891.

Retrato de una joven, la hermana del artista, 1885, óleo sobre lienzo

En junio de 1891 contrae matrimonio con Ida Ilsted, hermana de un amigo y compañero de trabajo, que aparecerá recurrentemente en su obra a partir de ese momento. La pareja inicia entonces un viaje por Europa, visitando los principales centros artísticos y Hammershøi se imbuye de sus museos, sin embargo no se interesó por los movimientos artísticos del momento, más atraído por el arte del pasado. “He viajado a París para ver mucho y aprender algo. Pero creo que aprenderé más del arte antiguo que de lo nuevo” afirma Hammershøi en una carta a su madre (París, 1891). En Londres es cautivado por la siempre presente niebla, siendo éste tal vez el origen de la neblina que apreciamos en muchos de sus cuadros. A lo largo de toda su vida en común, la pareja realiza numerosos viajes, sobre todo durante el verano, que el pintor aprovechará para realizar paisajes.

Obra y estilo

“Lo que me hace elegir un motivo son las líneas, a las que me gusta llamar contenido arquitectónico de la imagen. Y luego está la luz, por supuesto. Obviamente, la luz es también muy importante, pero creo que son las líneas las que tienen el mayor significado para mí. Naturalmente, el color no carece de importancia. No soy realmente indiferente a cómo se muestran los colores (del motivo). Trabajo duro para hacerlos parecer armoniosos. Pero cuando elijo un motivo pienso primero y sobre todo en las líneas.” Vilhelm Hammershøi en una entrevista, 1907.



“Si la gente solo pudiese abrir los ojos al hecho de que pocas cosas buenas en una habitación dan una calidad mucho más bella y fina que muchas cosas mediocres.” Vilhelm Hammershøi en una entrevista, 1909.

Su trayectoria pictórica se desarrolló fundamentalmente en su ciudad natal, donde pintó retratos, temas arquitectónicos (entre ellos dos murales para el ayuntamiento de Copenhague), paisajes y, sobre todo, los tranquilos interiores que le dieron la fama. La mayoría de estas escenas fueron pintadas en Strandgade 30 (donde vivió junto a Ida entre otoño de 1898 y 1909) y en Strandgade 25 (donde vivieron entre 1913 y 1916). Concebía la vivienda como su estudio, moviendo los muebles y los objetos, haciendo parecer el espacio más plano de lo que realmente era.

Pintaba sobre lienzo empleando óleos de colores suaves y apagados en una limitada gama cromática –básicamente grises, ocres y marrones siempre desaturados–, y la fundamental presencia del banco y de la luz. Prefirió composiciones naturalistas, con habitaciones escasamente amuebladas, que nos transmiten quietud y una introspectiva melancolía. Sus cuadros ofrecen una cierta vinculación en el tratamiento de la mujer –una figura sola, de pie o sentada– con la obra de Vermeer, y siempre estuvo fascinado por los artistas del Siglo de Oro holandés (el tema de la mujer que lee una carta es muy frecuente en la pintura flamenca, Johannes Vermeer cuenta con varios ejemplos pese a lo reducido de su obra).

Ida leyendo una carta, antes de 1916, óleo sobre lienzo
Las escenas que pinta están usualmente habitadas por figuras femeninas solitarias –e incluso cuando pinta parejas o grupos de personas, cada individuo parece perdido, aislado, en su propio mundo–, muchas veces retratadas de espaldas, para las que solía tomar como modelo a su esposa. 

Interior con mujer joven de espaldas, 1903-1904, óleo sobre lienzo




Hammershøi pintó su primera habitación vacía en 1888, en la casa de Karl Madsen. El tema no era una novedad, pero sí lo era el tratamiento. Artistas de la Edad Dorada Danesa habían pintado habitaciones vacías, pero sólo como estudios previos a una obra definitiva que sí incluiría figuras. Este tipo de cuadros fueron considerados como algo muy irregular por sus contemporáneos, como expresa esta crítica referida a la obra Puertas abiertas cuando estuvo expuesta en Guildhall en Londres en 1907: “Hammershøi es un artista de grandes ambiciones, su pasión por el espacio es casi una manía. Una parte considerable de sus exposiciones debería calificarse como estudios o ejercicios preparatorios, e incluso no siempre son aceptables como estudios. Tranquilidad y reticencia son cualidades raras y encantadoras en el arte, pero… aburren cuando son mostradas demasiado abiertamente, y Hammershøi las enseña reiterativamente. Incluso la encantadora ‘Puertas abiertas’, parece sólo una inteligente y original ‘sinfonía en blanco’ y carece de significancia.”

Puertas abiertas, 1888, óleo sobre lienzo

Al margen de las características formales, sus obras nos transmiten una preocupación por los mismos temas que interesaban a otros pintores europeos del momento: la figura aislada, los espacios vacíos, la ciudad abandonada. Hammershøi no estaba en absoluto aislado del movimiento pictórico europeo, ni era un autor desconocido para sus compañeros de profesión. Los ideales, los miedos y los deseos eran comunes. Podemos establecer una relación con la pintura simbolista, así como con la corriente existencialista, el interés por la existencia humana y la concepción de la pintura como algo más que una composición puramente narrativa. 

En el año 1900 la Sociedad de las Artes de Copenhague lleva a cabo la primera exposición retrospectiva de su obra, y se edita el primer catálogo, a cargo del coleccionista y mecenas del pintor, Alfred Bramsen. A partir de ese momento serán numerosas las exposiciones en que participe o de las que sea protagonista. La cumbre previa a la caída es 1916, con la monumental exposición retrospectiva organizada con motivo de su muerte. Tal era el volumen de obras expuestas que se dividió en dos partes, la primera de ella, en abril, mostraba 157 obras anteriores a 1900, la segunda, a finales de abril y parte del mes de mayo, 118 obras comprendidas entre 1900 y el final de su vida.


Tras su muerte, su nombre cae en el olvido, como suele ocurrir con los artistas que no encajan en los puntos de mira de su época. Su obra, pese al reconocimiento que había obtenido en vida, es considerada anticuada por las tendencias vanguardistas y olvidada, hasta décadas más tarde, cuando su pintura ha empezado a estar de nuevo en el punto de mira y ganar popularidad en museos daneses y de otras partes del mundo, como el Museo d’Orsay de París o el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York.En cuanto a España, la única exposición que se ha celebrado sobre el pintor fue Hammershøi i Dreyer, en 2007, a cargo del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.

Es sin duda un pintor complejo de situar, pues si bien la influencia de Vermeer y la Escuela de Delft es patente, y él mismo declaró sentirse mucho más atraído por el arte del pasado, es innegable lo rompedor de su pintura. Cuando lo comparamos con Matisse –por poner tan sólo un ejemplo–, sus tonos apagados pueden resultarnos tradicionales, conservadores, pero no podemos si no pensar todo lo contrario cuando situamos sus obras al lado de las de Hopper o los Surrealistas. Podemos considerar su obra un puente entre la tradición y la vanguardia, rompiendo unos rasgos pero conservando otros de la pintura tradicional.

Bibliografía:

Catálogo y folleto de la exposición Hammershøi und Europa. Ein dänischer Künstler um 1900, Kunsthalle der Hypo-Kulturstiftung, Múnich, 15 de junio-16 de septiembre de 2012.

Catálogo de la exposición Hammershøi i Dreyer, 26 enero 2007 al 1 mayo 2007, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. 

Diccionario de arte, Ian Chilvers, Alianza Editorial.

Guía de la exposición Vilhelm Hammershøi: The Poetry of Silence, celebrada en la Royal Academy de Londres entre el 28 de junio y el 7 de septiembre de 2008. 

Vilhelm Hammershoi, al Home and Abroad, Robert Rosenblum, en el catálogo de la exposición Vilhem Hammershoi 1864-1916. Danish Painter of Solitude and Light.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Seducidos por el arte (reseña de exposición)

Hoy os traigo otra reseña, aunque esta vez viene después de que la exposición haya terminado. Así que aunque espero que os parezca tan interesante como a mí, no vais a poder ir a verla.

Bajo el título Seducidos por el arte. Pasado y presente de la fotografía, el CaixaForum -en colaboración con la National Gallery de Londres- nos acerca al tema del arte como fuente, el arte del pasado como inspiración y origen de la fotografía, las obras de otras épocas como lugar de inspiración de los medios de expresión de nuestro tiempo, ese tema que últimamente me absorbe completamente.

A lo largo de la muestra se establecen tres niveles: el arte (en el sentido más tradicional), la fotografía de los pioneros y la fotografía actual; un triple nivel de expresión de unos mismos temas a través de medios radicalmente distintos que permiten una interpretación completamente distinta partiendo de un mismo punto. Distintos recursos para los mismos temas, que no son sino los que siempre han interesado al ser humano.

Ignace-Henri Théodore Fantin-Latour, La exhuberancia rosada de junio, 1886

jueves, 26 de septiembre de 2013

Lacas Namban: huellas de Japón en España (reseña de exposición)

La exposición Lacas Namban: huellas de Japón en España, que tiene lugar en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, se enmarca dentro de las actividades llevadas a cabo dentro del Año Dual España-Japón, 400 Años de Relaciones, en homenaje al IV centenario de la Embajada Keicho. Dentro de este mismo marco encontramos las exposiciones Estampas japonesas en el Museo del Prado, Japonismo: la fascinación por el arte japonés (ahora mismo expuesta en el CaixaForum de Barcelona y que llegará próximamente a Madrid) o la muestra de algunas piezas normalmente fuera de exposición en el Museo de Antropología de Madrid (un wakizashi, su funda y algunas guardas).


La muestra se divide en dos partes: la primera de ellas, de carácter fundamentalmente histórico, establece el marco en el que se desarrollaron las piezas artísticas que se exponen en la segunda parte de la exposición.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Doctor Who 5x10 Vincent and the Doctor

Por motivos -creo que- obvios, éste es uno de los capítulos (entre los que sabía que existen) que más ganas tenía que ver. Y no sólo no me ha decepcionado, si no todo lo contrario. Es increíblemente precioso.


Supongo que no a todo el mundo le llegará igual, habrá a quién le deje totalmente indiferente, pero a mí me ha tocado, mucho. Me parece un pequeño gran homenaje a uno de los más grandes pintores de la historia. Y muy en relación con ese tema que tanto me obsesiona últimamente, buscar las fuentes de los actuales medios de expresión en los de los siglos pasados, el arte -en el sentido más tradicional- como inspiración del cine, la fotografía, la televisión y la publicidad. Porque el arte no es algo estático, fluye y cambia y se reinventa ante nuestros ojos, y sólo se trata de saber buscar.


-The Doctor: No. Definitely not. This is the problem with the impressionists - not accurate enough. This would never happen with Gainsborough (*) or one of those proper painters. Sorry, Vincent.
 

-The Doctor: And you'll be sure to tell me if you see any, you know, monsters.
-Vincent: Yes. While I may be mad, I'm not stupid.
-The Doctor: No, quite. And, to be honest... not sure about mad either. It seems to me depression is a very complex...
-Vincent: Shhhhh! I'm working.
-The Doctor: Well, yes. Paint. Do painting!
*later*
-The Doctor: I remember watching Michelangelo painting the Sistine Chapel. Wow! What a whinger. I said to him, "If you're scared of heights, you shouldn't have taken the job."
-Amy: Shhhh!
*later*
-The Doctor: And Picasso. What a ghastly old goat. I kept telling him, "Concentrate, Pablo, it's one eye, either side of the face."
  

-Vincent: Hold my hand, Doctor. Try to see what I see. We are so lucky we are still alive to see this beautiful world. *los tres se cojen de las manos* Look at the sky. It's not dark and black and without character. The black is in fact deep blue. And over there, lighter blue. And blowing through the blueness and the blackness, the wind swirling through the air and then, shining, burning, bursting through - the stars! Can you see how they roar their light? Everywhere we look, the complex magic of nature blazes before our eyes.
-The Doctor: I've seen many things, my friend. But you're right. Nothing quite as wonderful as the things you see.
-Vincent: I will miss you terribly.


 -The Doctor: *están en el Musée d'Orsay, se acerca a Black, un experto sobre Van Gogh* I just wondered, between you and me, in 100 words, where do you think Van Gogh rates in the history of art?
-Black: Well, big question. But, to me, Van Gogh is the finest painter of them all. Certainly, the most popular, great painter of all time, the most beloved. His command of colour, the most magnificent. He transformed the pain of his tormented life into ecstatic beauty. Pain is easy to portray, but to use your passion and pain to portray the ecstasy and joy and magnificence of our world no-one had ever done it before. Perhaps no-one ever will again. To my mind, that strange, wild man who roamed the fields of Provence was not only the world's greatest artist, but also one of the greatest men who ever lived.
*Vincent emieza a llorar*


-Amy: So, you were right. No new paintings. We didn't make a difference at all.
-Doctor: I wouldn't say that. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things. The good things don't always soften the bad things. But, vice versa - the bad things don't necessarily spoil the good things or make them unimportant. And we definitely added to his pile of good things. And if you look carefully..., maybe we did indeed make a couple of little changes.


-Amy: If we had got married, our kids would have had very, very red hair.
-The Doctor: The ultimate ginger.
-Amy: The ultimate ginge.

Esta imagen está descolocada, iría entre la tercera y la cuarta, pero me apetecía más ponerla aquí. "The ultimate ginger."
Un capítulo perfecto. De verdad que recomiendo muchísimo verlo si os gusta Van Gogh, aún cuando no se sea seguidor de la serie. La fotografía, la música, esa luz tan holandesa, ese color tan perfectamente elegido, esas menciones... <3. Me encanta cuando las series me regalan estas cosas.

-----

*Thomas Gainsborough (1727-1788) fue un pintor inglés, considerado uno de los grandes paisajistas y retratista de la historia. Pintor favorito de la familia real -aunque nunca fue su pintor oficial-; pese a que elegido uno de los miembros fundadores de la Royal Academy of Arts, su estilo, de pincelada suelta, se basa más en la observacion de la naturaleza que en la aplicación de estrictas reglas académicas. Entre sus principales influencias podemos destacar a Van Dyck, el paisaje holandés y el grabado francés, aunque supo desarrollar un estilo propio. Y aquí (o buscando simplemente en Google) podéis ver sus obras: http://www.wga.hu/index1.html

CHILVERS, Ian: Diccionario de arte, Alianza Editorial.

-----

P.D.: mister Black, el especialista del museo, es igual que Francisco Calvo Serraller, hasta me he planteado si no será a propósito...

Doctor Who 5x01 The eleventh hour

-The Doctor: Hello. I'm the Doctor. *pausa* Basically. *pausa* Run.
 

-The Doctor: Amy Pond. The girl who waited, you've waited long enough.
-Amy: When I was a kid, you said there was a swimming pool. And a library, and the swimming pool was in the library.
-The Doctor: Yeah. Not sure where it's got to now, it'll turn up! So! Coming?
-Amy: No.


-The Doctor: You wanted to come fourteen years ago...
-Amy: I grew up.
-The Doctor: Don't worry. I'll soon fix that. *chasquea los dedos y la puerta de la TARDIS se abre*.
 

-The Doctor: So! All of time, and space, everything that ever happened or that ever will. Where do you wanna start?
-Amy: You are so sure that I'm coming.
-The Doctor: Yeah. I am.
-Amy: Why?
-The Doctor: Cause you're the Scottish girl, in the English village, and I know how that feels.
-Amy: Oh, do you?
-The Doctor: Well, all these years living here, most of your life, and you've still got that accent. Yeah, you're coming.


-The Doctor: Yes! Goodbye, Leadworth! Hello... everything! 


-The Doctor: Amy Pond, there's something you better understand about me, cause it's important, and one day, your life may depend on it. I am definitely a madman with a box.


New New Doctor, New New (retro) TARDIS, New New Sonic Screwdriver, New New Intro y nuevas aventuras por todo el universo. Bienvenido, Undécimo Doctor. Y, aunque esta entrada se corresponde con el primer capítulo de la temporada, a estas alturas he visto ya bastante más de media temporada, y me está encantando <3.