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viernes, 18 de abril de 2014

¡Bienvenidos a Palacio!

¡Bienvenidos a Palacio! es una iniciativa de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrd, y consiste en la organización de visitas guiadas gratuitas durante seis meses a seis palacios señoriales -un mes, un palacio- desconocidos por el gran público y que normalmente no son visitables. 

Del gran número de palacios de Madrid, se han elegid estos seis por su importante valor artístico e histórico. El reparto es el siguiente: abril, Palacio del Marqués de Fontalba; mayo, Palacete de don Guillermo de Osma; junio, Palacio Fernán Núñez; julio, Casa-palacio de don Manuel González-Longoria; agosto, Palacio de Godoy; septiembre, Palacio Bauer.
  • Abril: Palacio del Marqués de Fontalba. Fiscalía General del Estado. Paseo de la Castellana, 17.
  • Mayo: Palacete de don Guillermo de Osma. Instituto Valencia don Juan. Calle Fortuny, 43.
  • Junio: Palacio Fernán Núñez. Fundación Ferrocarriles Españoles. Calle Santa, 44.
  • Julio: Casa-palacio de don Manuel González-Longoria. Colegio Notarial de Madrid. Calle Ruiz de Alarcón, 3.
  • Agosto: Palacio de Godoy. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Plaza de la Marila Española, 9.
  • Septiembre: Palacio Bauer. Escuela Superior de Canto. Calle San Bernardo, 44.

Aunque las entradas han volado y ahora mismo están agotadas, parece que van a ampliar el número de visitas, así que os recomiendo estar atentos a su página web.

Más información en la web oficial de ¡Bienvenidos a Palacio!

jueves, 27 de marzo de 2014

Noche de los Teatros 2014

Esta noche, coincidiendo con el Día Internacional del Teatro, se celebra en la Comunidad de Madrid la VII edición de la Noche de los Teatros. La cita acoge más de doscientas actividades en ciento dieciocho teatros, salas e instituciones culturales, entre otros espacios, además de algunas actividades al aire libre. Esta noche no sólo encontraremos representaciones, también visitas entre bambalinas, encuentros con actores, exposiciones, charlas... Como uno de los objetivos del evento es acercar las artes escénicas al gran público, esta noche hay descuentos de hasta el 50%.

Este año han querido darle máyor protagonismo a las actividades en la calle, que comenzarán a las cinco de la tarde en la calle Fuencarral, con cinco compañias especializadas en teatro en la calle y un pasacalles enfocado al público infantil.

Podéis ver y descargar el programa completo aquí.

Más información:

jueves, 26 de septiembre de 2013

Lacas Namban: huellas de Japón en España (reseña de exposición)

La exposición Lacas Namban: huellas de Japón en España, que tiene lugar en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, se enmarca dentro de las actividades llevadas a cabo dentro del Año Dual España-Japón, 400 Años de Relaciones, en homenaje al IV centenario de la Embajada Keicho. Dentro de este mismo marco encontramos las exposiciones Estampas japonesas en el Museo del Prado, Japonismo: la fascinación por el arte japonés (ahora mismo expuesta en el CaixaForum de Barcelona y que llegará próximamente a Madrid) o la muestra de algunas piezas normalmente fuera de exposición en el Museo de Antropología de Madrid (un wakizashi, su funda y algunas guardas).


La muestra se divide en dos partes: la primera de ellas, de carácter fundamentalmente histórico, establece el marco en el que se desarrollaron las piezas artísticas que se exponen en la segunda parte de la exposición.

sábado, 23 de febrero de 2013

La alcaravea

Cuando creé este Jardín de las Delicias lo hice pensando en un lugar donde poder escribir sobre aquellas cosas que me gustan, me inquietan o que quiero compartir con el resto, pero enfocado sobre todo al arte, a la historia, los viajes, la literatura, el cine... Nunca me había planteado que escribiría sobre un restaurante, pero la experiencia en La alcaravea me ha gustado tanto que no puedo resistirme a contarla. El local es muy bonito, la comida está buenísima y los camareros atentísimos, pero vayamos por partes.

El restaurante en cuestión está en la calle Cea Bermúdez número 38 (hay otros dos, uno en Gaztambide y el otro en Alcalá de Henares), muy cerquita de mi casa, dato que viene al caso porque, aunque nunca hasta hoy había entrado, hace mucho tiempo que sé de su existencia, paso por delante al volver de clase y hace bastante que tenía ganas de probarlo. Mis señores padres sí habían estado pero nunca para comer, sólo tomando un vino o una caña; y hoy, con motivo del cumpleaños de mi señor padre, han decidido que íbamos allí (bueno, hoy no, hace una semana, que es imposible ir sin reservar).

Tienen una carta ámplia y, según el día, bastantes platos fuera de carta. Los pintxos, fríos y calientes, no se sirven ni en las comidas ni en las cenas para que no les colapsen la cocina. Aparte de eso, ensaladas, croquetas, "cazuelas", carnes y pescados, y suena todo tan bien que cuesta decidirse. Nosotros nos hemos decantado por unas croquetas variadas, una ensalada de perdiz escabechada y queso idiazabal, unos huevos rotos con gambón, ajetes y cebolla confitada, un bacalao confitado con pisto manchego y una carrillada de ternera estofada al Pedro Ximenez. Pensábamos pedir los tres primeros a compartir y luego un plato para cada uno como segundo, pero el camarero no nos ha dejado pedir más de dos segundos. Y menos mal, supongo que teníamos la idea del típico sitio de diseño con comida un tanto... escasa, y para nada. Así que ha sido muy de agradecer la honestidad del camarero, porque nos habría costado terminar con todo.

Los platos están pensados para compartir, tanto primeros como segundos, supongo que si te empeñas puedes pedir para ti solo, pero es mucho menos interesante. El primer plato ha llegado en seguida, y todos los demás han ido viniendo uno a uno. Al terminar con uno te retiraban el plato y en seguida llegaba el siguiente. La verdad es que el sistema me ha gustado mucho, es bastante incómodo ir de raciones y pasar de estar media hora sin tener nada a que se te acumulen cuatro platos en la mesa que acaban quedándose fríos si no te los comes a toda velocidad. De este modo, puedes comer con toda la calma que te apetezca para disfrutarlo todo en condiciones.

Lo primero han sido las croquetas, de jamón, setas y bacalao, acompañadas de patatas fritas. Yo no soy muy amiga de pedir croquetas cuando como fuera de casa (no por ningún tipo de remilgo, es que me revienta profundamente que me pongan croquetas congeladas, y es algo demasiado habitual), pero estaban buenísimas, especialmente las de bacalao.

A continuación la ensalada, abundante y buenísima, y justo después los huevos rotos, unos huevos rotos como deben ser, con el huevo en su punto perfecto, las patatas doraditas, y la combinación de cebolla, gambas y ajetes que estaba increíble. Muy, muy recondables las dos cosas.

Luego el bacalao, dos buenas raciones acompañadas de pisto, y con un tamaño perfecto para compartir entre cuatro. Ya digo, por poder, puedes pedir para ti solo, pero con un plato vas sobrado y a mí me gusta muchísimo más probar varias cosas (y más con la carta tan apetecible que tienen). Para terminar, la carrillada, tiernísima, con una salsa buenísima, acompañada de patatas y verduritas. Igual de abundante que el pescado. Ya digo, llegamos a pedir otros dos platos más y creo que no habríamos podido con ello (o sí, pero desde luego luego habríamos muerto por indigestión).

Para cerrar todo, los postres, tienen una oferta bastante interesante, aunque no vienen en la carta, así que no sé si los variarán cada día del día. Strudel, hojaldre de fresas con nata, tarta de Santiago, tarta rusa, hojaldre de manzana con dulce de leche... Nosotros nos hemos decidido por un coulant de chocolate, un strudel y un hojaldre con manzana y dulce de leche. El coulant era el más pequeño de los tres, tamaño coulant estándar (creo que siempre que lo he pedido, y han sido muchas, tiene exactamente el mismo tamaño, da igual dónde sea XD), pero el strudel y el hojaldre eran contundentes. Y qué decir de los postres, que están tan buenos que casi se te olvida todo lo que has comido antes.

Los camareros perfectos, en ningún momento agobian pero si necesitas cualquier cosa los tienes a tu disposición, son rápidos (ya digo, entre plato y plato no hemos esperado prácticamente nada) y la cuenta nos la han traído en cuanto la hemos pedido (otra cosa que me revienta profundamente es tener que esperar media hora a que me traigan la cuenta o incluso tener que pedirla varias veces, te voy a pagar, hazme el favor que no ponérmelo imposible). 

Y el local es muy agradable, una mezcla entre vanguardista y tradicional (como la comida, vaya), con una zona amplia en la entrada con la barra para los vinos, las cañas, los pinchos y -creo- copas por la noche, y un salón con las mesas, pero distribuido con unas cortinas de modo que crea varios salones más pequeños, el resultado es más íntimo y muy agradable. 

En cuanto al precio está entre los 20 y los 30 euros por cabeza, en función de lo que pidas, lógicamente.

Así que una experiencia muy recomendable, nosotros volvemos seguro. Eso sí, si queréis ir a comer a cenar, que sea con reserva previa, sino es imposible, tienen todas las mesas llenas todo el tiempo. Os dejo su página web, por si queeréis echarle un ojo a la carta, los locales, o lo que sea http://www.alcaravea.com/.

miércoles, 30 de enero de 2013

Goya, 1814, Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808

"Uno de sus cuadros más conocidos. Representa la ejecución de los patriotas españoles que el 2 de mayo se habían alzado contra las tropas de la ocupación francesa destacadas en Madrid.

A la derecha de esta composición de gran formato, el escuadrón de fusilamiento aparece representado como un grupo de figuras anónimas, sin rostro, vistas desde detrás. Formando una fila recta perfecta, como fundidos en una máquina de destrucción ciega, en una masa uniforme, los soldados bajan los mosquetones para apuntar de cerca a sus víctimas, que esperan la salva fatal. En el plano medio, otros condenados son llevados hacia el lugar de la ejecución. El montículo de tierra, los edificios y la puerta de la ciudad de Madrid destacan contra la oscuridad opresiva del cielo nocturno. La única fuente de luz visible en el cuadro, la enorme linterna a los pies de los soldados franceses, arroja un haz de luz estridente sobre la figura de la víctima vestida con camisa blanca. Unida a los brazos alzados –un gesto de resistencia que, al mismo tiempo, ofrece su pecho a la bala– esta dramática iluminación le convierte en el centro de interés y significado de la composición. Los otros rebeldes, incluido un monje tembloroso que murmura una oración por los muertos, se muestran en diversos estados de desesperación, desde la sumisión callada hasta el puro terror. En primer plano, a la izquierda, yacen entre charcos de sangre los ejecutados.

Esta mancha roja es el único color puro en una escena dominada por los tonos apagados. Aunque la penumbra refleja la temprana hora de la mañana en que se celebraron las ejecuciones en la realidad, su efecto más importante es simbólico. Todavía con mayor intensidad que la posterior Matanza de Quíos de Delacroix (1827/1828), esta oscuridad parece transmitir el lado más oscuro de la naturaleza humana."


"A Goya, uno de los artistas más importantes de todos los tiempos, dada la complejidad de su evolución y la potencia de su genio, simplemente no se le adscribe a ningún estilo ni forma pues, habiéndolos experimentado todos, su obra se proyecta básicamente hacia el futuro."


WOLF, Norbert: Romanticismo, Editorial Taschen, Köln, 2007.
CALVO SERRALLER, Francisco: El arte contemporáneo, Madrid, 2006.

domingo, 13 de enero de 2013

Cartografías contemporáneas: dibujando el pensamiento (reseña de exposición)

"En los mapas que representan nuestra vida no hay fronteras entre lo sentido y lo real." 

La exposición recoge más de ciento cuarenta obras de muy distintos formatos procedentes de diversos museos de arte contemporáneo, colecciones privadas y colecciones personales de los artistas. Pese a lo que, de primeras, pueda sugerir el nombre de la exposición –Cartografías contemporáneas– las obras que nos encontramos no son sólo mapas y planos en el sentido estricto de la palabra, sino que comparten espacio con pinturas y dibujos, tapices, fotografías, arte digital y vídeoinstalaciones, que podemos considerar mapas en tanto que proyección bidimensional de algo que no lo es.

En cuanto a los artistas, conviven obras de algunos de los más grandes artistas del siglo XX –como Salvador Dalí, Yves Klein o Marcel Duchamp–, con un importante número de artistas de plena actualidad y algunos nombres en principio alejados del discurso artístico –como Lewis Carrol o Santiago Ramón y Cajal–.
La exposición se estructura en varios apartados. El primero de ellos, más general, aborda la cartografía de lo real en sentido más estricto, entendiendo los mapas como una traducción del espacio físico que nos ayuda a entender la realidad. Está ilustrado con varios mapas del siglo XVIII y la Ocean chart de Lewis Carroll, un mapa con todas las características propias de los mapas, pero que no representa nada. Pero también mapas distintos a los habituales que nos ofrecen nuevas interpretaciones del mundo que ya conocemos: Otro mundo de Isidro Valcárcel Medina, Map with circles de Lothar Baumgarten o Un cuchillo lanzado desde un punto cualquiera de Portugal sobre un punto no cualquiera de Europa de Arthur Barrio.

Lewis Carroll, Ocean chart.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Rothko y el silencio

Quizás es porque tengo sólo veintidós años y aún me quedan muchas visitas, pero cada vez que voy al Museo Reina Sofía descubro una obra en la que no había reparado hasta entonces (y me pierdo, siempre que voy al Reina, me pierdo); en una sala que conozco de repente me fijo en un cuadro al que hasta entonces no había prestado atención. Ayer volvió a pasarme, pero esta vez sí que no me lo esperaba, no entiendo como había podido esconderse de mí un Rothko hasta este momento.

Quizás, y en realidad a esto viene la entrada de hoy, es por cómo está montada la sala dónde se encuentra. Supongo que en esto, como en tantas otras cosas, cada historiador -o proyecto de- tiene su opinión. Habrá a quien le encante cómo está montado, pero a mí me parece un error garrafal (y no sabéis lo raro que me resulta alzar la voz con cosas como ésta, alzar la voz para contradecir a quienquiera que haya montado esa sala que seguro que es un señor importantísimo). 

Al lado de nuestro Rothko se proyecta La ventana indiscreta, y cuando digo al lado, es al lado. En un museo de arte contemporáneo es fundamental integrar al cine y la fotografía, forman parte del discurso, de los modos de pensar, de la época que los produjo. El problema -o, más que problema, circunstancia- es que el cine requiere de una sala oscura y emite sonido. ¿Es un problema? Pues montar una sala de paredes negras y separada del resto para que no moleste el sonido no debería ser un problema. Supongo que ese señor tan importante quiso dejar muy claro que todas las manifestaciones eran parte de lo mismo, que se produjeron de forma simultánea y entretejida. Pero Rothko -para mí- requiere de un espacio propio, casi apartado. Tenemos que poder detenernos frente a su obra y contemplarla en silencio durante un rato. Contemplarla hasta que nos sumergimos en la pintura, hasta que el color nos envuelve, hasta que podemos escuchar esos límites difusos y vibrantes y el silencio deja de ser silencio.


Untitled (orange, plum, yellow), 1950


P.D.: pongo el cuadro porque me parece lo lógico, pero la imagen no le hace justicia (nunca lo hacen, pero en este caso menos aún).

domingo, 21 de octubre de 2012

Ginebra de contrabando

Hace muchos años que empecé a ver series. Primero sólo algunas que nos llegaban en castellano a la televisión y con el tiempo todas las que puedo y, siempre que sea posible, en versión original subtitulada. Pero si algo malo tienen las series es que, normalmente, tenemos que conformarnos con verlas en la televisión o el ordenador; por eso, me encantan las iniciativas como el Festival de Series de Canal +, que nos permiten disfrutar de las series en pantalla grande y las mejores condiciones.

Y gracias a este Festival de Series me he pasado la tarde/noche del viernes y el sábado encerrada en el cine Proyecciones, viendo una muy buena selección de los estrenos de esta temporada.

El viernes empezó la tarde con los dos primeros capítulos de The newsroom, en inglés y con subtítulos en el mismo idioma, lo que con la velocidad endemoniada que pillan a veces hace que vaya a revisionarlos antes de decidir si la sigo o no. Cambiamos de sala para ver el piloto de Arrow, esta vez en VOSE, y con el añadido de grititos y aplausos desde las filas traseras cada vez que salía el -muy musculado- torso desnudo del prota (¡¡¡Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiih!!! ¡¡¡Aaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!!! ¡¡¡Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhh!!!); otra serie más que va a tocar seguir. Pasamos de Juego de tronos, y cerramos la noche con los tres primeros capítulos de Revolution (VOSE). La idea de base mola bastante y la serie entretiene, aunque no creo que vaya a hacer historia. Como queja, que quince años después de quedarse sin electricidad no hayan vuelto al vapor y convertido todos al Steampunk me parece inaceptable ú.ù.

Todo esto entre toda la cervecita que quisieras, cupcakes de chocolate, zumos de clementina y manzana... Y el mejor detalle de todos, ginebra de contrabando, entre susurros y escondida en un vaso de café, cortesía de Boardwalk empire, al más puro estilo de ley seca.

El sábado sesión doble de Breaking bad para empezar, que casi podía haberme quedado en casa y ahorrarme el disgusto del doblaje..., qué despropósito, por el amor de todos los dioses. Cambio de sala y el plato fuerte del fin de semana, o al menos lo que siempre despierta más espectación: el arranque de temporada de The walking dead. La sala llena y un capítulo que, a mí al menos, me ha dejado muy muy buen sabor de boca y muchas ganas de poder ver el segundo esta noche. Zombies, acción, movimiento y cosas inesperadas, todo lo que no fue la anterior, vaya. La carcel y los nuevos personajes pueden dar muchísimo juego y espero que lo aprovechen al máximo. Por favor, por favor, por favor, que la temporada mantenga el nivel.

Sin cambiar de sala recibimos a 666 Park Avenue, otra de las nuevas series que se estrenaban en el festival (y han sido unas cuantas, una pena no haber podido verlas todas porque coincidieran con otras cosas). "Se ha mudado a un lugar... más calido", dos capítulos que consiguen enganchar y que te quedes con ganas de seguir viéndola (y si ya lo pasé mal en el cine rodeada de gente y acompañada, cuando me toque verla en casa sola creo que voy a sufrir ú.ù). Por último, como cierre, American horror story: Asylum. Puede que incfluya que lo vimos en inglés y sin subs, pero este primer capítulo me ha parecido flojísimo, en la línea del final de la primera temporada. Mucha sangre y mucho bizarrismo gratuito, sustos tontos que sí, que asustan, pero es que no se trata de eso, ya no existe la tensión constante, bien mantenida, de la primera casa. Espero que remonte, pero no termino de verlo, y como siga la progresión descendente de la primera puede terminar siendo una bazofia monumental.

En resumen, dos grandes tardes (/noches) disfrutando muy mucho de la rara oportunidad de ver series en pantalla grande. Ya que no es algo que ocurra muy a menudo, al menos esperemos que Canal + mantenga este Festival de Series cada año.

Ginebra de contrabando, cortesía de Boardwalk empire
P.D.: entre unas cosas y otras, vaya dos semanas más chutadísimas de cine... Este jueves pasado Blancanieves para conseguir la acreditación para la fiesta del cine, y luego sesión de Phenomena, con Dentro del Laberinto (ay, David Bowie y sus mallas, ay) y Los cazafantasmas. Viernes y sábado con unas seis horitas (seis capítulos) cada día, vale, no es cine estrictamente porque son series, pero a efectos prácticos... Y a partir de mañana y hasta el miércoles la susodicha fiesta del cine, espero que con un mínimo -y a ser posible más- de dos películas por día. Oh, y para rematar dos posibles preestrenos, Hotel Transilvania y Argo, el lunes y el jueves, y aún me quedará Looper para el fin de semana. Me encanta.

Cine, cine, cine... más cine por favor.